sábado, 25 de mayo de 2013

Perfecta imperfección.

 
Querida amiga:
Hoy me he vuelto a pesar en la farmacia y... ¡adivina!
¡He perdido casi 2 kg!
Y, bueno, leyendo tus comentarios y con lo que me han dicho personas como Olivia P. Lisle ( http://eldiariodeojazos.blogspot.com.es/ ), he tomado una resolución:
 

 
¿Qué te parece?
 
Voy a intentar ver la vida con otros ojos, con positividad. Me niego a admitir que esta existencia es toda agonía y tristeza, pues también está llena de logros e ilusiones que merecen ser vividos.
 
Por ahí en encontrado este cuento. Espero que te guste tanto como a mí y que te haga pensar:
 
<<Miki era un chico alegre, optimista y simpático. Nadie recordaba haberle visto enfadar, y daba igual lo que le dijeran, parecía incapaz de insultar a nadie. Hasta sus maestros se admiraban de su buena disposición para todo, y era tan extraño que incluso se corrió el rumor de que era debido a un secreto especial; y bastó que fuera secreto para que nadie pensara en otra cosa. Tanto preguntaban al pobre Miki, que una tarde invitó a merendar a don José Antonio, su profesor favorito. Al terminar, le animó a ver su habitación, y al abrir la puerta, el maestro quedó como paralizado, al tiempo que una gran sonrisa se dibujaba en su rostro.
¡La enorme pared del fondo era un único collage de miles de colores y formas que inundaba toda la habitación!. Era el decorado más bonito que había visto nunca.
- Algunos en el cole creen que yo nunca pienso mal de nadie -comenzó a explicar Miki-, ni que nada me molesta o que nunca quiera insultar a nadie, pero es mentira. A mí me pasa como a todo el mundo. Y antes me enfadaba mucho más que ningún niño. Sin embargo, hace años con ayuda de mis padres comencé un pequeño collage especial: en él podía utilizar todo tipo de materiales y colores, siempre que con cada pequeña pieza pudiera añadir algún mal pensamiento o acción que hubiera sabido contener.
Era verdad. El maestro se acercó y en cada una de las pequeñas piezas se podía leer en letras finísimas "tonto", "bruto", "pesado", "aburrido" y otras mil cosas negativas.
- Así que comencé a convertir todos mis malos momentos en una oportunidad de ampliar mi collage. Ahora estoy tan entusiasmado con él, que cada vez que alguien me provoca un enfado no dejo de alegrarme por tener una nueva pieza para mi dibujo.
De muchas cosas más hablaron aquel día, pero lo que el buen maestro no olvidó nunca fue cómo un simple niño le había mostrado que el secreto de un carácter alegre y optimista está en convertir los malos momentos en una oportunidad de sonreír. Sin decírselo a nadie, aquel mismo día comenzó su propio collage, y tanto recomendó aquel secreto a sus alumnos, que años después llamaron a aquel barrio de la ciudad, "El barrio de los artistas" porque cada casa contenía las magníficas obras de arte de aquellos niños optimistas>>.

 
Y por último, aunque aún no sé qué buen provecho voy a sacarle a esta situación, me despido por hoy. Bueno, en realidad creo que ya lo sé: la cosa buena que me está sucediendo con este "mal" es que estoy aprendiendo a ser positiva, a quererme y a no obsesionarme con este proyecto mío. Como dicen por mi tierra: "no hay mal que por bien no venga".
Para la próxima vez que escriba prometo no escribir sobre mi físico, pues no es lo más importante de mi persona. La idea de este blog era escribir sobre una persona real, y no de una chica que quiere ser como las delgadas y fabulosas modelos de las revistas.
La perfección no existe, y si lo hiciera, tendría esta forma:
Si les echas una mirada rápida, te parecerán mujeres de medidas "perfectas", pero si las observas detenidamente, te darás cuenta que una tiene los hombros más anchos, la otra no tiene apenas pecho, la de más allá es bajita, una es demasiado blanca, aquella tiene la piel muy oscura... Es decir, son chicas reales que no están delgadas ni son gordas. Son perfectas juntas y separadas.
Una persona que no tiene defectos no puede ser de este mundo, y por tanto, no puede ser perfecta, porque no existe, le falta eso: la existencia. Perfectas somos tú y yo: dos chicas reales.
 
Y así termino hoy, prometiéndoos la perfección en la próxima entrada, y en la siguiente, y en la otra...
 
Con cariño,
Mona
   Tonken

 
 Posdata: espero que esta entrada no te haya aburrido mucho. Ya
sé que tú sabias que eras perfecta, pero yo necesitaba darme cuenta.
Como siempre, espero tus comentarios con muchas ganas.    
 

1 comentario:

  1. Me gusta mucho tu estilo, como escribes! cree mas en tu talento de verdad! Besos te dejo mi blog! sigue escribiendo porfavor! http://diariodeunapelirrojaa.blogspot.com.es/

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